lunes, 9 de julio de 2012


Cuando el sol busca un agujerito para alumbrar el paisaje hay que
andar listo y sacar la cámara a toda pastilla.El resultado,para mí,
casi siempre es espectacular.Este es el famoso ibon Azul superior.
El camino de ascenso lo bordea por la derecha para ir buscando
aquel collado que se vé a la izquierda y que más adelante he
bautizado como "uve abierta".Allí,como en casi todos los collados,
el viento y el frio parecian querer decirnos que no eramos más que
unos intrusos y que nos fuesemos de allí inmediatamente.No sabian
que hubieran necesitado ser huracanados esos vientos y muy por
debajo de cero esas temperaturas para hacernos desistir de
nuestro empeño por llegar a lo más alto.