domingo, 24 de junio de 2012


Recién empezada la arista,este primer largo me lo comí yo.El viento
en estas situaciones no hace si no acrecentar la sensación de que
las cosas en estos sitios hay que hacerlas bien.Hay sujetarse con
firmeza ante los continuos zarandeos del Dios Eolo,aplicar sin
compasión la regla de los 3 puntos de apoyo,el vértigo mejor que
se quede en casa y el miedo te puede acompañar en la mochila sin
dejar que nunca se apodere de la situación una vez enfrascado en ella.
El miedo y el respeto te pueden salvar la vida en la alta montaña pero
solo si les haces caso ANTES de sumergirte en la zona de peligro.
Una vez que estas en esa zona hay que estar convencido de lo que
se hace y de nuestra capacidad para salvar ese escollo, si no , estás
perdido pues después del miedo llega su amigo el pánico y entonces
ya sí que no queda nada más por hacer salvo llamar por telefono y
empezar a rezar todo lo que se sepa.