
Aqui se puede apreciar por donde acometí el último tramo de ascensión.La rimaya complicada de sortear (el quita y pon de los crampones llega a ser un verdadero suplicio...),la verticalidad de las tres chimeneas por las cuales no subí mas allá de 10 o 12 metros (distancia mas que suficiente para que el "patio" que dejaba a mis espaldas te los pusiese "de corbata") pero que se hicieron muy dificiles y peligrosas de descender y como colofón la inclinación del nevero en el cual tuve que hacer uso del piolet (y por supuesto lo crampones) me acabaron de convencer de que ya era momento de desistir.El desgaste fisico,acentuado por la tensión mental vivida, me habia dejado bajo minimos a si que todavia me estoy preguntando de donde coño saqué fuerzas para desandar las 4 horas que me llevaron hasta la furgo...